Adios al Tatuaje


                                
EL TATUAJE:
 
Un tatuaje normalmente se ha empleado para servir como un adorno permanente e irreversible con excepción de aquellos realizados de forma temporal en los cuales el mismo organismo se encarga de reabsorberlos en el tiempo, su duración no se puede calcular con exactitud, depende de la zona en la que se haya realizado y no siempre se reabsorben, en ocasiones el color se va degradando transformándose en un color carne el cual es muy difícil de eliminarlos mediante láser no quirúrgico.
                                
Durante estos últimos años se han desarrollado técnicas seguras y efectivas para la eliminación de tatuajes no deseados.
Determinadas personas requieren la eliminación de estos tatuajes por diferentes motivos: sociales, culturales o físicos. Algún paciente desarrolla una reacción alérgica a los tatuajes varios años después de su aplicación inicial.
                                
Debido a que cada tatuaje es único, las técnicas de eliminación deben ser individualizadas en cada caso.
                                
Los tatuajes aplicados profesionalmente penetran más profundamente en las capas de la piel a niveles uniformes. Esta uniformidad permite utilizar técnicas que eliminan zonas más amplias de la piel tatuada a la misma profundidad.
                                                        
Por otro lado, la tinta utilizada también representa un factor importante. Las tintas orgánicas (Pelikan, tinta china) son más fáciles de eliminar que aquellas en las que en su mezcla intervienen partículas metálicas.
 
 
EFECTOS SECUNDARIOS:
 
Los efectos secundarios son generalmente menores,  pero pueden incluir infección del sitio del tatuaje o falta de la eliminación completa de la tinta.
 
 
 
 
 

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